Vamos a improvisar un poco, vamos a divagar entre mi coco sin odio. Examinemos en el lodo para encontrar el elemento que casi parece oro. Que haya un coro en la escena, animándote a que te manches de mierda. Seamos todos cerdos y cerdas por no haberle dado la importancia. A ese credo que cremos seguir a ultranza. Calculada la alianza, tranzar la nostalgia deberíamos lograr con el barro en la garganta. El lodo ancla y poco a poco nos sumerge en la nada, el lodo ata y nos perdona la cagada. Dónde está eso que parece oro y no es trama? Te aseguro que no en la rama, ni en la pasta, mucho menos en la desconfianza y por supuesto aquí no se paga la fianza. El lodo avanza, cada cerdo recibe en proporción a su cebo presto, el mas cebado es tragado por el espeso. Son esas cosas de peso que el barro tiende a tragar por su hecho, el de no salir las cosas a pedir de pecho. Egocentrismo y orgullo son eco, quítatelos o no podrás salir del agujero, quédate la proporción adecuada de cada uno de ellos. ¿Qué puedes con todos? Tú mismo, yo solo te digo lo que la experiencia me ha enseñado del lodo. Ya encontraré el ansiado parecido al oro, contigo, sin ti, con otros o solo.
Pero, nos preguntamos, cuál es ese símil? Brilla y reluce como un cáliz, más no es su único matiz, todos luchan por su desliz. Es materia venida del millonario hecho de barniz o es abstracta cuál humano vil? El lodo se tiñe del luto fácil y la flor de loto no ve la luz entre tanto imbécil ágil. Creen poder con sus movimientos frágiles, la resurrección es cosa de mártires y ninguno de ellos es salvador del humano dócil.
Aquí y allá, busquemos el oro del nunca más, sumerjámonos en el barro del codicioso a ultranza. Con escudo, casco y lanza, batallemos la espesura del odio que avanza, ayudémonos para que solo sea una chanza.
Aquí y allá, busquemos el oro del nunca más, sumerjámonos en el barro del codicioso a ultranza. Con escudo, casco y lanza, batallemos la espesura del odio que avanza, ayudémonos para que solo sea una chanza.
El oro del que se habla es una farsa, simplemente es para ver quienes no se arrastran para lograr ellos solos la hazaña. Dorado es todo lo que nos proporciona la bonanza, el lodo simplemente es el juego para que intentes encontrar la ansiada flor del loto narrada, lo que no saben es de su inestable resurrección mal obrada.
Recuerda amigo, que todo lo que reluce no es oro ambiguo. Dale brillo a los que te respaldan del maligno.
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