Nuevo texto después de leer otros intentos de sexo. No entre cuerpos sino entre yo y el folio desnudo que se esconde en mis adentros. Sexo entre la tierra y el cielo, entre las estrellas y el firmamento. Vago intento de crear un mundo lleno de versos indiscretos. Sexo en secreto, entre el globo y el universo, entre dos amantes sinceros que se rozan bajo un seto. Follamos puestos o también podemos ir ebrios, sobrios fumados o estándar por derecho. Sexo bajo la luz de un flexo o con el primer rayo de lorenzo, entre rimas y pensamiento, entre la acción y el momento. Sexo lento tumbados en el lecho, con música o con rezos, con el roce de unos simples dedos. Sexo de bocas carceleros o de caricias como principal elemento. Así se lo montan mis versos del momento, bajo un tempo muerto y con unas manos vivas por injerto.
Sexo de jepetos, sexo entre perros o con rapidez en movimiento. Oral o de agujero, entre vivos y muertos. Entre el señor y lucifer, entre la mula y san jose. Entre metaforas y mi pose, sexo en blanco y negro o en colores. Barullo de olores sin sabores o de gustos olfativos constantes, sexo entre la firmeza y el susto infame. Con tu madre o con la abuela de la puerta de enfrente, sexo sin edades o con firmes directrices. Sexo con actrices, entre la fama y el anonimato tangible, entre lo legible y lo ilegible, sexo entre el asesino y la víctima impasible.
Aquel que pide un caché, sexo en modo "ache", tu con cada bache, sexo en la mas profunda noche azabache. Sexo de eterno encaje, sexo de golpe al compás constante, duradero o de presto cante. Galante o nefasto, entre mis rimas y los vientos huracanados, en la boca o en los bajos. Y si sabe a ajo, follamos a destajo, sexo entre la cicatriz y los antiguos tajos. Esta es mi improvisación que se folla los dementes lazos, sexo entre el presente y el pasado. Entre el futuro y el osado porvenir, el polvo de multiplicar y dividir, sexo entre el dar y el recibir. Entre los de un mismo miembro viril o entre conchas de un mar carmín, sexo eterno o de un min. Entre las plantas y el jardín del confín de los mundos, entre el cielo y el inframundo. El del parlanchín con el mudo y el del sordo con el más sueco de todos. Entre yo y el folio, entre la salvación y el lío tonto. Entre la nada y el materialismo loco, sexo entre el más listo y el más tonto. Entre el enigma roto y lo interesante, entre la paz y la guerra incesante. Entre el sol y la lluvía que no para de caer, entre amanecer y atardecer. Sexo entre pereceder y revivir, entre las palabras y la sangre del carnal verosimil.
Sexo entre pensar y escribir, para crear los mejores versos sobre mi vivir, y así sentir que sigo vivo, que he compuesto parte de mi camino y nunca olvidaré lo vivido. Para recordar todo aquello que he sentido con los cinco sentidos, con mi cabeza y mis deseos de niño.
Por eso no quiero sexo, quiero amor con la persona y su ángulo convexo.
Amor verdadero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario