No te entiendo, no consigo encontrar un hueco. Y mira que lo intento, lo único que deseo es ser millonario en buenos recuerdos. En ser caballero y no escudero, convertirse en el luchador del viento perecedero. Para controlar aire y carbono y todos los elementos. Suspendidos en cada momento, el guerrero de los vientos batallará los cielos. Acabará con los celos entre los dioses, librará al pobre del cobre. Portador del orbe luminoso, transformará cada mota de odio en la virtud más honesta, todo será narrado en esta gesta. Y sino le dibujaremos en nuestra cabeza, el guerrero del viento combatirá la tristeza.
Armado de esencias se elabora su vestimenta. Sus poderes provienen del manantial de la fuerza, su justicia escapa de la ciencia. Transparencia en su paciencia, pues es eterna. Cuida de las enfermas y de los no tan enfermos, sabe de locos y cuerdos, de pobres y cerdos. ¿Dónde está el guerrero del azul extenso? En cada alma y cada cuerpo, en ningún lado y en todos los hechos, en cada corazón y en tu lecho. Sobrevuela cada nación para disolver el revuelo, resuelve el revuelto con su inexistente noción del tiempo. Él sabe que cada incisión retoma su antiguo puesto, y sino es así, es porque el viento del manantial le dijo que era lo correcto.
Nómadas, sedentarios, agrícolas y ganaderos. Feudos, tierra, reyes, muertos. Industria, capitalismo, tecnología y cielo. En todos los momentos y en cada uno de sus segundos, el guerrero etéreo voló y volará el mundo. Combatirá arriba y en el inframundo, a cada credo absurdo y a su culto, a la fe del máximo beneficio que viste de luto. Se mantiene oculto, actúa en el momento oportuno. Crea felicidad, tristeza, uno, dos y ninguno. Pero también puede devolverle la voz al mudo, el oído al sordo y todo al sordomudo. El tacto al incapacitado por el bulo, devolverle las piernas, las manos y el orgullo.
El guerrero del viento no huyó, simplemente espera manteniéndose en continua circulación. En ese rincón del corazón hecho de pasión y amor, dónde el humo del cielo no le ciega la visión. El guerrero del viento purifica cada interior, solo tienes que hacerle un hueco en tu composición.
Bendiciones al luchador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario