Qué ocurre hoy inspiración? No toco tu calor ni veo tu color, no degusto ese sabor. De tu cuerpo abstracto bebo el sustrato, en tu ojos ato el cabo. Pero no son más que tratos y tu contenta por tu lado. Eres el ente y yo el niño valiente. Eres el enigma que toda persona busca, eres rima y sílaba. Sintagma de mi vocal, como la contracción del diafragma para respirar. Soy el chaval inapetente que solo encuentra la mejor de las patentes desapareciendo. Y reaparencindo en un terrado, fuera de tus radares inhumanos. Contra esa fuerza de choque de los corazones con un único enfoque: Ser y estar.
Para que ser si puedo aprender del hecho, para que estar si voy a ser pertrecho. Espero mi momenento, le escribo a mis musas del deseo. Creo mi metafora basandome en los elementos.
¡Fire! Que todo arda, bailes ante aquel que se achanta en la encrucijada. Que el sol abrase y no haya crema para tal desastre. Que muy poco se salve del arrastre, que solo sobreviva el que pueda recoger el empastre. Melanina eterna para esos cuerpos en desgaste. Evoco palabras como chinas para el antiguo "usaste", el fuego prende tu vida y quema la tarima errante. Esquiva las espinas o guardate su cicatriz, aprende del poder del fuego motriz que todos tenemos. Déjate guiar por el elemento. Y si quieres la ráfaga de fuego para poder encender mi llama y acabar con el tormento, tendrás que invocar al dios. El reside en tu corazón y enciende la pasión, somos tu y yo. Es tu ego y los que te rodean, es tu ceguera por las cenizas suspendidas en la esfera.
Dicen: "Qué corra el aire". Y yo te digo que lo hacen con alardes. En mi ser yo controlo el viento, puedo deambular por el mismísimo cielo. Creo huracanes y tajo las carnes, puedo destrozar vuestras ciudades con un simple soplo. Reducir todo a plomo y mover el cosmos, menuda comida de coco. Aquí controlar el aire es pirarse con él, no es someterlo a merced. Fusión con sus particulas, el te guía y dictamina el camino. Allí el infinito leve brisa sumida en la risa finita. Entre fitas esta mi aire, comprimido en el desmadre, ahora dile a padre que el dios os salve. Cual ave es tu poder sobre este dios, viento fluir del interior.
Sentando en reflexión, viviendo cada momento en tensión. En la base esta la cuestión, en tu tierra reside el corazón. Semilla de la pasión, a una milla de darme la mejor sensacion para crecer con sastisfacción. Es el fruto de acción. La cosecha del soñador y la recompensa del labrador. Alentador contador donde La madre tierra no tiende a errar, pues devuelve lo que uno le da. Y nosotros vivimos en la ciudad, sumida en la oscuridad, sin luz para luchar. La tierra da mucho que hablar, la posterior cosecha es la realidad. Oh diosa de la carnalidad, tierra es la composición de nuestros cuerpos sumidos en la gran ciudad. Somos terremotos o habitual suelo para otros en su claridad.
H2O, amor cuadrático y odio emblemático. Ahora se escribe con ache, pues es mudo y negro cual noche azabache. En la formula reside la base, es el continuo bache de los cuerpos en encaje. Por un lado nos da el fuel del engranaje por otro nos mancha de lodo nuestro envase. Siempre buscando la salida del hoyo del odio, sin embargo es hoy yo y mañana yo también. Al final pocos rien, por haber bebido más de O hacha que de hache química, bendita ciencia escrita.
Ahora y nunca grita , elementos consumir mi nuca rica.
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