¿Cómo? Zas! Otra sacudida. La imagen quieta, casi revelada, se esfuma caprichosa. Que los estragos de este sufrimiento, de este invento del pensamiento, de esta creación divina de la razón, invitan a crecer. Que más vale el corazón que la pasión efímera, más una derrota que una victoria, más un sentimiento que una idea. Esto es amor, corazón y desvarío.
Y para reírse de la muchedumbre, del ron añejo, del olor a cloaca, del leño y de la circunstancia, no hay más intuición que reír del destino.
Complejo y refrescante, me jugo una mala pasada, mi tercer intento estaba disfrazado.La muchedumbre callaba, cambie el ron por posibles besos de Smisnorff, el olor a cloaca por arena, el leño por un simple cigarro y la circunstancia por una utopía.
Sentando, el banco era mi respaldo. Ella la persona, yo el pensamiento. Engañado tres veces, el lema es: "Y a la cuarta la vencida". Ella me sirvió de inspiración, de alivio, de servir la realidad más cruda.
Ya lo dijo el Puto Largo: "No hay Alicia en el país de la miseria". Mi Alicia: ella; el país de la miseria: mi mundo. Y es que no quise esos dulces besos de Smisnorff ni darte los míos de trigo.
Recordar el pasado que me creaste es doloroso, el humano es el único animal que cae dos veces en la misma piedra, yo contigo caí algunas mas. Aún así, gracias; mil gracias, porque me diste la fuerza necesaria,con esa infinidad de minutos que compartimos, por ver más allá de el simple dedo juzgador e inquisidor que todo señala.
A partir de ahora, cruzo el portal de la historia, Sharif en mis cascos lo dice: Miro al pasado para recordar quién soy, miro hacia delante para saber a dónde voy.
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