martes, 27 de marzo de 2012

Doctor

Perdona doctor, la caligrafía me falla y las grafías me bailan. La tinta de mis venas no deja de derramarse y el corazón demasiado lento  late, creo que amenaza con pararse.  Las extremidades las siento frágiles, no soportarían pesos de sos, corriendo caería seguro en babilon. El oído me pita, irrita hasta tal punto que callado se queda el mundo.  Las manos me tiemblan. ¿Es principio de Parkinson o de sentir demasiado tacto por los actos?  Bueno igualmente doctor, eso no es lo peor.  La vista se nubla y no es el canuto que me abruma, pienso que puede ser la indiferencia de mis seres. Usted que piensa, ¿Seré yo el que sin querer pongo las manos en mis pupilas alumnas? Ceguera prematura?  Siento nauseas y mareos, son como doble moral doblada. De ahí q mi fosas no huelan nada. ¿Imaginaciones y vértigo, dices? Pues asomándose de vez en cuando al precipicio para disfrutar de otros sacrificios. No a dioses, sino a amigos no metidos en figuritas de colección. 

 Dices sobre mi estado de mente? Te aseguro que no es demente. La considero motor de mis males y mis quereres, de carnales sin carnavales. Pero sabe una cosa doctor, creo que ya me encuentro mejor. No hace falta receta de paracetamol  en esta ocasión, me ha sobrado con esta basta explicación.

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