sábado, 17 de marzo de 2012

A modo de SOS

La calle estaba vacía. El sonido de la muchedumbre de la peor urbe bebe y sacia al diablo en alardes. El humo me salva de todo lo que resbala, el suelo lleno de delirios y complejos acomplejados, todo resumido a unos tarros. Cada cual con su movida por bebida, conocer la locura y la cordura, muestran su sinceridad más pura. El momento me lo dijo, los ojos susurraban al viento las palabras de su tiempo embotellado, el brebaje mágico de farándulas entre plástico, no se esperaba tan drástico.

Así sí, aprendo del testigo de existir y sentir. No son enfados de infantes en parques ni movidas visibles por ojos codiciosos. Es el SOS de su razón en mi reflexión para elaborar algo mejor, para comprender el significado de tu acción. Lejos de prejuicios y alardes, esta a sido mi forma de crecer cada atardecer. Acercarme a la realidad tangible y latente, ir un paso por delante en la mente.

Y tu sabrás hasta que punto aprecias algo, ten cuidado con el pecado de los corazones marchitados. Observando y purgando el mal desde los adentros, Kostrok fue el momento en que vi el verdadero sentir de los adentros de mis amigos en el más puro movimiento. Al final el examen no fue superado: sobra rabia y falta corazón, esa fue la solución en la utópica situación.

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