No sé porqué el saber es un no continuo. Preguntas y no sabes saborear el conocimiento del ser. Y no sé porque siento el no en mis adentros, no recibo el ser del que nunca no fue. No positivo frente a sí negativo, preferir la salvación del no infinito y en tus huesos algo digno. Un no marcado a fuego lento, consecución a la destrucción del sueño, un no único parpadeo.
Preguntas y no saben, "no sé" es la típica antigua técnica de saber tirar a las colillas. Debe ser por no querer o no ser; ignorantes que esperan al devenir de un mejor flautín. Risas y llantos cuando Amelín no intervenir, lo no sencillo es volver a por el carmín.
Que no se consuma el fuego, defecto del efecto de tu carmín en la cicatriz. Y yo te cuento como va el desfile de mis alfiles en tu tablero, una jugada castigo de mente, siguiente redención del cuerpo. Mis adentros gritan con coraje, despiertan cada mañana con una nueva imagen: dejarlo todo al margen.
Y estoy aquí escribiendo mis penas, dónde el no estar es lo mismo que el no ser, historia de no gente sin ente, antología de mis cantos inertes. Pero siempre todo tiene sus encantos, la felicidad es diferente entre humanos: La mía adora ser única y caótica en cosmos; poder de ver el Jah que hay tras los otros.
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