sábado, 5 de mayo de 2012

La esfera

Taciturno, todavía no es mi turno. Entre sonámbulo y despierto vivo el cuerpo a cuerpo. Con el remedio y la sobredosis traigo versos a tus complices, en su dosis sobre versos complices te muestro la crisis.  Creo la elipsis para evocar mi genesis y mis motivos, llamo a mi poder para manejar el destino. Divertido camino, pues solo en los cuadernos yo soy todopodeso. 

Dame un poco de eso, mójate en algo ponzoñoso, date un baño en el pozo de lo penoso.  Veneno para flojos, rimas para ojos y sabiduría para mis colosos.  Ellos tienen el elixir, para poder existir necesito la pócima. Así emprendí el camino, con un largo trayecto y un sin fin de eventos.  Mochila en hombro. Un infinito lapicero, un cuaderno en blanco  y un dedo, fue el obsequio de dioses eternos.  Fuera de mitos ellos son mis guías,  es mi mente activa. Es la atractiva locura de controlar mi cordura y sobrepasar las duras enredaderas de esta mi esfera. Surrealista querella obcecado en la demencia mención en nombre de la pasión, la amistad y el amor.  

Que el "todopoderoso" que dicen que hábita en los cielos baje aqui al suelo y desaga la enredadera. Rompecabezas de la esfera.  Faltan piezas, a ver quien las encuentra entre tanta maleza. Aquí quién reza es el ignorante y el que piensa quema sus malezas. Por eso en el camino de mi mochila y cenicero me enfrente a mis demonios.  Encerrados en un puzzle coloqué la pieza, encontré el elixir de mi conciencia. Escondido en mi mente vieja, luche contra la carencia. Corte la mala hierba para ver mi esencia y aprender de mi experiencia.  Controle mi mundo y su demencia, sometí todo lo que gira en esta mi esfera. 

Ahora lo aplico en silencio, ahora se de tus intentos. Ya no me pillas desprovisto en la jugada, la pieza ya fue colocada, esfera en tablas. Por el momento, por supuesto.

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